Sentir, habitándome plena, integrando el miedo, la duda, el amor. Vulnerable.


>> lunes, 14 de septiembre de 2009

De entrada fue que te trate con frialdad, con sinceridad cruda y soy conciente de cuanto te herí. Se que te dije las cosas tan mal que hasta te deje sin palabras (una cosa bastante difícil de hacer; admitamos que no es fácil no-obtener una respuesta de tu parte).
Se que todo lo que te dije es verdad, y que probablemente te lo volvería a decir de la misma manera. Porque por lo que te conozco se que es una forma dura pero asegurada de que entiendas las cosas al pie de la letra, sin distorsionar o desentender las palabras como soles hacer.
Creo que si me remonto a un par de días atrás, podría yo asegurar que no tendría nunca mas nada para decirte(o escribirte) de lo que ya sabes. Pero entre hoy y ayer me di cuenta de que después de todo lo que me diste, te mereces aunque sea una devolución. Ojo, no es que esto lo digo por retribuirte y así no "sentirme tan mal con migo misma". Todo lo contrario, siento que te mereces un par de letras que nunca te dije, un par de frases que alguna vez habrás necesitado y te ignoré. Pero ahora es que tengo las ganas de decirte un par de instancias, desde el corazón, para que entiendas que yo no me olvide de nada y que no tengo porque ocultarlo o hacerme la dura. Bueno, basta de introducción que no la quiero hacer densa. Ahí va.

Carta a Bornlivedie...

Primero quiero decirte que nunca supe empezar una carta ni un discurso, así que voy a pasar de entrada a lo que tengo que decir.
Estoy bastante segura de que crees que no valoro nuestras cosas. Que nuestra amistad para mi no significó nada y te lo demuestro ignorando(desde tu punto de vista) esas cosas tontas pero lindas que alguna vez compartimos y que tanto vos como yo supimos valorar. Una pulsera, un atrapa sueños, alguna carta... yo no me olvidé de nada(vuelvo a repetir).
La pulsera la llevo puesta, aunque no lo creas, y las demás cosas están guardadas. No las queme ni las tire al olvido, nada de eso. Soy consiente de que aunque ahora no signifiques más que un recuerdo para mi, en su momento te aprendí a valorar y fuiste una persona a la que quise.
No quiero darte las cosas a confundir, esto es básicamente una carta final para cerrar cosas que nunca termine de darte. Decirte que valoro mucho lo que vivimos, y así mismo que te quiero. Si, increíble pero cierto: Te quiero.
Ambas sabemos las cosas que pasaron y porque termino todo. Por mi parte quiero aclararte que entiendo tu bronca hacia mi, entiendo que mas de una vez hallas querido romperme la cara a piñas porque sabias o al menos sospechabas que la persona que amas estaba mas cerca mio de lo normal. Hasta hace un mes atrás, yo te hubiera jurado a muerte que nada que ver. Pero hoy soy consiente de todo lo que pasaba al rededor mio y nunca me di cuenta. Mi enojo no fue que me putearas, yo también te habré puteado alguna vez. Son palabras que se dicen en caliente y aunque duelan cuando no son merecidas, a todos se nos escapo una puteada injusta. Lo que me molesto, y quiero que quede bien claro, fue que por tu cabeza solamente se asomaran dudas y miedo, que pudieron ser opacados con el simple acto de pararte frente a mi y planteármelo. A lo que yo hubiera respondido, si me dabas la oportunidad; que confíes en mi. Que como amiga confíes en que no te haría daño de esa manera y que si notaste algo así estabas totalmente confundida. Confiá en mi, confiá en mi, confiá en mi. Te lo hubiera repetido una y mil veces de ser necesario. Pero no, no fue así. Decidiste darle rienda a tu bronca y no cortar las cosas de raíz. Eso me dolió. Que no confíes en mi, me dolió.
No te voy a decir que merecía toda tu confianza, admito que alguna vez habré criticado algo de vos en publico. Cosa que no tendría que haber hecho, y soy consiente de mi error. Pero fue mayormente cuando toda esta situacion salio a la luz(y no fue porque me lo dijeras) que empecé a desvalorizar tu amistad, hasta llegar al punto de no sentirte más amiga. Y a todo esto, no aparecías, y no lo hiciste hasta después de que fue muy tarde. Aunque al menos, lo hiciste. Supongo que... gracias por eso.

En fin, voy cerrando.
Nuestros caminos ahora son paralelos y nuestras vidas apuntan a cosas diferentes. Pero quiero que releas lo que alguna vez te dije, el consejo que alguna vez te di. Aunque ahora no voy a decirte más nada, por tu bien voy a pedirte que entiendas todo lo que te dije sin tomarlo como una agresión, porque no tuvo nada de eso. Fue un consejo, crudo, feo y frío. Pero consejo al fin. Que lo que pasamos te sirva en la vida para madurar y no quedarte estancada, me haría feliz. Yo por mi parte aprendí de vos, y espero sea retrospectivo...

Para siempre un recuerdo, Florencia.