Sentir, habitándome plena, integrando el miedo, la duda, el amor. Vulnerable.


>> martes, 16 de marzo de 2010

Y ya está, ¿Qué querés que te diga? Vos sabrás lo que haces, pero acordate que yo estuve como una estúpida persiguiéndote, intentando que abras los ojos. Y no querés, parece que te gusta sufrir. Hace meses que me buscas únicamente porque sabes que te entiendo como nadie más lo hace con tus dramas(que no son pocos), y te escucho, te explico, te digo. ¿Me preguntaste alguna vez como estoy? ¿Te preocupo alguna vez si mi vida se venía a pique? No, no, no. Quiero decirte egoísta pero no me parece la palabra adecuada... Egoísta sería que lo hagas por vos, pero ni siquiera eso, ni si quiera haces lo que querés. Te dejás controlar por alguien que no pretende hacerlo, te controlas para no perder su "amor". Preguntate, si alguna vez, esa persona pensó así en vos, si se preocupo -como lo haces vos- para que cada detalla de tu vida no le moleste (¡No sea cosa de que se altere y se ponga a llorar!).
Es cíclico, y estúpido también. Te quejas de tu soledad, de que no te da la importancia que vos le das, etcétera. Hasta te llegaste a quejar de tu carencia de amigos, mientras pedías perdón por la obvia hipocrecía de no haberme hablado un buen tiempo. No sos ni un poco la persona que aprendí a querer muchísimo hace un tiempo. Nos entendimos en veinte minutos como hermanos de toda la vida, supe desde siempre que podía confiarte esas cosas que no le confié a nadie, y siempre encontraste en mi alguien que te apoyó en todo. Pero se desvirtuó, o como me gusta decir, se fue bien a la mierda. Y ya está, ¿Qué querés que te diga? Vos sabrás lo que haces, pero acordate de que a mi todavía me duele. No me hables más, ignorame, pero se te nota en la cara cuando me miras nostálgico: Te mandaste una cagada importante e irreversible, ambos lo sabemos.




Estoy enojadísima con la vida, porque me fallaste y ahora te extraño horrores.
Pero todavía te quiero muchísimo.