>> sábado, 28 de enero de 2012
El rey león estabamos viendo. Se venía el momento de la muerte de Mufasa, con la que habré llorado tantas veces, la pelicula que me hizo entender siendo tan chica que los papás pueden morir en cualquier momento. Pero se tornó, de repente, irrelevante... una pelicula y nada más.
Hay en una misma casa
quien elige creer que está en el cielo con otro montón de personas, y se cuestiona cómo entrarán todos ahí, que grande será ese cielo, mientras llora desconsoladamente.
quien se acuesta y rememora cada segundo, tratando de ser lo mas preciso posible, llorando un mar de lágrimas silenciosas.
quien es la columna vertebral, quien sostiene a todos los demás en su desconsuelo, se encarga de avisar y decir todo lo que los demás no pueden
quien todavía no sabe, porque no llegó; tal vez escape, tal vez no quiera salir, se encierre, o siga, con mucho pesar, su día como estaba planeado porque ya estaba preparado -entre innumerables comillas porque jamás nos terminamos de preparar para cosas como esta-.
Y estoy yo. Que escribo, soltando dos o tres lágrimas escondidas.
Me alegra que no sufriste el tramo final.
Hoy
después de un largo proceso
termino de decirte
Adiós Abuela.