Sentir, habitándome plena, integrando el miedo, la duda, el amor. Vulnerable.


el que canta es tu carozo pues tu cuerpo al fin tiene alma

>> jueves, 1 de marzo de 2012

Los veo a todos ahí, tan grises, tan banales.
La ciudad está tan putamente llena de mujeres hablando de comprar cosas, cosas y más cosas y de hombres diciéndote que te harían si te tuvieran en pelotas al lado. Es tan estereotipable que hasta parecen ciertas todas las propagandas de la televisión.
Y ahí voy, caminando entre las multitudes en un estado pseudo-omnipresente, escuchando todo, entre mirar el poco cielo azul que puede verse por sobre los edificios y volver a la realidad para no chocarme con nadie... y me entregan un volante. dos volantes. cuatrocientos volantes. Y le sonrío a cualquiera por hacerme un favor y volvemos a expresar las ganas de romperme con sus genitales... la humanidad generalmente es tan predecible.

Sobreviví al primer día de trabajo.